Online

Economista del comportamiento desestimó que los bonos "motiven" a los empleados

En un video que se hizo viral explicó cuáles son las bonificaciones preferidas por los trabajadores.

04 de Noviembre 2019
Economista del comportamiento desestimó que los bonos "motiven" a los empleados

Mientras en la Argentina empresas de diferentes rubros buscan conseguir fondos para cumplir en tiempo y forma con la decisión del Gobierno de otorgar un bono que permita atenuar la fuerte devaluación que sufrió el peso frente al dólar estadounidense, un economista del comportamiento generó una fuerte polémica en los Estados Unidos al desestimar la importancia de medidas de este tipo.

¿Por qué? Dan Ariely, profesor de Psicología y Economía del Comportamiento en la Universidad de James Buchanan Duke, explicó que las bonificaciones en realidad no motivan a los empleados.

“Las bonificaciones no motivan a los empleados a trabajar más duro como la mayoría de las compañías creen”, explicó el experto.

En un video publicado por el sitio Business Insider que se hizo viral Ariely detalla y argumenta su polémica teoría.

Una de las cosas más extrañas, si nos fijamos en las empresas es lo fácil que es para la gente dar bonos financieros y lo difícil que es para la gente dar cumplidos”, sostuvo.

“Los cumplidos, son básicamente gratis. Si le haces un cumplido a alguien, eres más feliz, y la persona que escuchó el cumplido es más feliz porque recibió un cumplido. Todo el mundo se beneficia”, explicó el profesor.

De inmediato, el académico comparó la situación con lo que ocurre cuando se le otorga créditos a las personas. “Lo mismo se aplica a los créditos que se dan a las personas.¿Por qué no podemos darle crédito a más gente? ¿Por qué no puede más gente sentirse conectada y disfrutando de las cosas?”, agregó.

Para el profesor, “tenemos unas reglas tan específicas sobre bonos y dinero y cómo lo asignamos” que se termina pensando que “las cosas que no hacemos bien son cumplidos, un sentido de propiedad, y un sentido de contribución”.

Si estuviéramos menos preocupados por el dinero, creo que en realidad conseguiríamos que la gente estuviera más motivada, en lugar de menos”, remarcó.

Destacó que “hay muchos casos en los que pagamos a la gente por cosas específicas y mientras se hace, disminuimos la voluntad y motivación general hacia la compañía”.

El punto es que cuando pagamos a la gente, podemos ver un aumento inmediato en la productividad. Pero lo que no vemos, también crea una disociación a largo plazo donde la gente básicamente dice: "¿En serio? ¿Esto es todo? ¿Esa es la razón por la que estoy aquí? No estoy tan interesado”, subrayó.

El profesor ejemplifica su teoría en lo que ocurrió en un programa denominado “Que Ningún Niño Se Quede Atrás”, en el cual se creó un incentivo para que los maestros obtuvieran un poco más de dinero.

“Era una cantidad ligeramente mayor de dinero si a sus hijos les va muy bien en algunos exámenes. Sin embargo, lo que sucedió fue que la motivación general del sistema se redujo”, completó.



¿Te gustó la nota?

Notas Relacionadas