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Ley de Economía de Conocimiento: las empresas se quedan "sin caja" antes de la media sanción"

Algunas empresas atraviesan inconvenientes ante la imposibilidad de contar con subsidios. Cómo será el escenario hasta la reglamentación del proyecto, que puede demorar, hasta seis meses hasta que se transforme en Ley.

10 de Julio 2020
Ley de Economía de Conocimiento: las empresas se quedan "sin caja" antes de la media sanción"

Las empresas de tecnología de software argentinas atraviesan un período realmente complejo. La fallida sanción de la Ley de Economía del Conocimiento a principios de año, sumado al freno casi completo de la economía a partir de la pandemia global de coronavirus COVID-19 puso en jaque a buena parte de las compañías locales.

Cuál es el presente de las empresas antes de la inminente sanción del Proyecto de Ley de Economía del Conocimiento fue la pregunta que le hizo Infotechnology a diferentes referentes del sector.

No es un año fácil. La nuestra es una empresa que tiene 350 empleados. Es una empresa de la parte del medio. No es una gran empresa ni en el segmento pyme. El sector tiene hoy complicaciones, por caída del mercado interno, y afuera por la caída de algunos proyectos y startups”, comentó José María "Pepe" Louzao, propietario de G&L Group y directivo de la Cámara de la Industria del Softare (Cessi).

Louzao precisó que la demora en la sanción “no les pegó todavía de lleno”, pero reconoció que los "afectó de forma económica" ya que cuando cerraron precios con sus clientes el año pasado “pensaban que la ley” iba a estar sancionada a principios de 2020.

En los costos lo contemplamos, trabajamos ajustados. Con el tema de las cargas sociales e IVA no tuvimos problemas, pero no es un año fácil”, graficó.

Al referirse sobre lo que se está viendo en Cessi, el dirigente alarmó que “en el mercado interno, se están cayendo un montón de clientes". “Muchas firmas estiran los pagos a las compañías porque saben que el proveedor no te va a cortar el servicio”, resaltó.

Asimismo, advirtió que las empresas del sector esperan cuanto antes "la sanción, promulgación y la retroactividad de la ley al primero de enero" de este porque, de lo contrario, “nos va a dejar complicados” con vistas al próximo año.

Pero además, el directivo remarcó que “tenemos que seguir de cerca la resolución del organismo de aplicación, y cómo queda la ley para para viabilizarla lo más rápido posible”. “Necesitamos tener certezas. Porque esta ley es superadora”, subrayó.

Por otro lado, explicó que “al no tener crédito fiscal, las empresas del sector están pagando mucho de IVA”, agregó. Esta situación repercute obviamente en los balances de las empresas, algo que suelen mirar y analizar con gran detalle los ejecutivos de las firmas del exterior. “Se fijan en el balance, en la liquidez. Se fijan mucho, más allá del COVID-19”, expresó.

Según Louzao, otro de problema son las actuales legislaciones vigentes en otros países de la región. “Las empresas de software en Uruguay no pagan Impuesto a las Ganancias y otros países en América Latina copiaron nuestra legislación. Pero en Colombia, un Ingeniero cobra US$ 800 y acá eso es imposible”, detalló.

Otra fuente consultada del sector brindó un panorama preocupante. “Muchos dueños de las empresas piensan qué dejo de pagar este mes. ¿Salarios? No puedo. Otros no pagan aportes y otros IVA. La ayuda de ATP le llegó apenas al 2% de las firmas”, detalló.

Según comentó el vocero, que prefirió mantenerse en off, “el problema del sector es que a diferencia de otros, la caída no es tan abrupta, sino que aparece como en forma de un tobogán”.

"Pero recuperar altura en un tobogán en una empresa de software después es casi imposible. Porque acá el capital es la gente. Si yo entro en ese tobogán con 300 personas pero después salgo con 120 recursos, por más que tenga demanda, no me recupero más”, añadió.

Más testimonios

Pablo Iacub, presidente de Calipso, la empresa de software detrás de uno de los ERP más usados en el país y cuya pyme emplea de forma directa a 100 personas, expresó su satisfacción por el nuevo impulso que tuvo la salida de la ley.

Era una ‘macana’ que no saliera la ley, porque para nosotros es mucha plata. Estaba todo preparado para su implementación y nadie pensaba que se iba a interrumpir”, comenta Iacub.

Nosotros desde Calipso habíamos llegamos bien con la fecha de presentar todos los requisitos. A la hora del freno, algunos puntos eran razonables para modificarse. Pero después se demoró, vino la pandemia y medio que habíamos perdido las esperanzas. Por suerte se despertaron”, agregó.

Iacub remarcó que la demora en la sanción a Calipso no la afecto. “No nos volteó ni mucho menos, pese a que nos quitó varios puntos. No llegamos a tener problemas de caja porque el año pasado, con las altas tasas, tomamos previsión de ello e invertimos mucho en capital de trabajo”, detalló.

No obstante, reconoció que muchas empresas tuvieron inconvenientes a partir de la demora de la sanción y posterior inicio de la pandemia. “Nosotros no tuvimos préstamos ni nada”, agregó.

De todos modos, detalló que desde el inicio de la cuarentena, a Calipso se le incrementó el costo de la nómina entre un 10% o 12%. “En otros rubros quizá no pasa nada por este porcentaje, pero para nosotros el costo de la nómina es casi un 80% de los ingresos. Es decir, para nosotros es un 10% o 12% del costo total”, ejemplificó.

Asimismo, el empresario destacó la posición que asumió el ministro de Desarrollo Productivo, Matías Kulfas, con el sector. “Siempre fue siempre muy amables con nosotros. Es un gran avance este", apuntó.

Por su parte, Pablo Aristizabal, propietario de Competir.com, contó que "su empresa busca continuamente adaptarse económicamente al contexto coyuntural del momento", y destacó que siempre es necesario “contar con un marco de regulación como la antigua Ley de Promoción del Software (LPS), que rigió hasta el 31/12/2019, y que vendrá a ser reemplazada por la, en actual tratamiento, Ley de Economía del Conocimiento (LEC)”.

En este puente nos encontramos, a la espera de que se resuelva la sanción y volvamos a estar enmarcarnos dentro de una Ley específica como industria del Software y Pyme que somos, es fundamental contar con este marco y sus beneficios para poder continuar sumando valor a la industria nacional del Software", enfatizó.

Aristizabal recordó que “venían desde el 2004 trabajando bajo la LPS y el paso a la LEC ampliaba la incorporación a otros sectores”. “Esta, entendemos fue la objeción, obviamente el atraso tuvo su impacto en lo presupuestado por la empresa, siendo que esperábamos que se implementara a partir del 1 de enero de 2020”, detalló.

El ejecutivo destacó que “frente a este contexto de pandemia fue un gran trabajo como así también representó un fuerte avance, el que todos se hayan puesto de acuerdo, ya que lo que se busca es asegurar la mayor soberanía posible tecnológica para la industria, por lo que haber logrado un consenso es fundamental”.

Por otro lado, estimó que “las pymes tenemos que lograr ser el eje de la transformación digital del Estado y de la reindustrialización del aparato productivo, para lo cual el Estado debe ofrecer su apoyo a las inversiones de las Pymes nacionales”.

Advirtió también que "en algunos casos las empresas de tecnología tuvieron problemas de caja a partir de la demora de la sanción". “En el caso de Competir.com ya habíamos previsto esta situación y la contemplamos en nuestro flujo de fondos, adaptándolo a las circunstancias”, añadió.

Por último, deslizó que los empresarios de firmas del software “tienen que ver cómo queda finalmente” la Ley. “El tema es que todos los stakeholders cumplamos el espíritu de la Ley, que es ser el eje de la transformación digital del Estado y de la re industrialización del aparato productivo”, insistió.

Para Aristizabal, “el avance en este contexto es un logro, pero es clave entender la importancia de tener la mayor soberanía tecnológica posible y contar con el apoyo del Estado como agente comprador, en ciencia y tecnología, y que las grandes empresas promuevan la industria Pyme nacional”. “La Ley por sí sola sin que todos estemos a la altura no va a producir el impacto que el país necesita de manera excluyente”, añadió.

En esa misma línea, Louzao remarcó que “el sector de software tiene dos temas fundamentales para atacar: la transformación digital del Estado (no puede ser un Estado trabaje con papeles y al mismo tiempo desde su hogar) y la reindustrialización del aparato productivo (todas las empresas deberán incorporar software para volver a ser nuevamente competitivas).

A favor del nuevo proyecto, el dirigente insistió que se trata de un proyecto superador, "muy piola, orientada a las pymes y hasta contempla el tema de la pandemia". “Está muy bien explicado el tema que sean porcentajes fijos sobre los aportes. Es más fácil trasladar beneficios a costos y presupuestos. Además, habla de un porcentaje mayor para incorporar mujeres, y travestis, por ejemplo”, agregó.

No obstante, expresó que sólo modificaría el “artículo de la retención de IVA”. “Si le facturás a grandes empresas en la Argentina te retiener el 80% del IVA. Esa retención antes no se operaba. Ahora pasas a ser pasible de la retención de IVA, salvo que seas exportador. Las empresas que están en el mercado interno se van a ver perjudicadas”, completó Louzao.



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