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El rey de Bitcoin que predijo la crisis contó "la cocina" de la empresa furor en los 90

Carlos Maslatón explicó las razones por las que derrotó a Patagon en dos tribunales internacionales. Qué pasó. 

29 de Octubre 2020
El rey de Bitcoin que predijo la crisis contó "la cocina" de la empresa furor en los 90

La tecnología y el mundo financiero estuvieron varias veces de la mano en la carrera de “Wences” Casares. Si bien fue un pionero de los proveedores de Internet a nivel local con Internet Argentina (lo lanzó en 1994) su salto a la fama llegaría con Patagon, el start up icónico de la era puntocom en la Argentina y en la región, que fundó junto a Constancio Larguía y que vendió a Banco Santander en US$ 750 millones en el año 2000. Su objetivo era “instalar el trading online de acciones en América Latina”. El abogado, experto en Bitcoins e inversiones bursátiles Carlos Maslatón trabajó en Patagon desde sus inicios y recuerda el cierre como “uno de sus combates más importantes”. También fue concejal de la ciudad de Buenos Aires por la UCeDe y condujo su propio programa radial hasta el año 2015. Se reconoce a sí mismo como liberal, de derecha y capitalista. Es un activo participante en redes sociales, con opiniones muchas veces disruptivas sobre política y economía, nacional e internacional.

“El proyecto fue un éxito arrasante durante tres años. Expandiéndose a Chile, Brasil, Venezuela, México, Estados Unidos y finalmente a España y Alemania. Dediqué la totalidad de mi tiempo a la empresa. En marzo de 2000, el Banco Santander de España adquirió el 76% del capital a los accionistas de Patagon, pero jerarcas y trabajadores seguimos en nuestros puestos a pesar de haber cedido el control de la propiedad al adquirente extranjero”, cuenta en una publicación de Facebook Maslaton. En tres años, Patagon pasó de tener ocho empleados a 1.000. La empresa estaba en pleno auge y expansión.

Maslaton fue despedido en marzo del 2011 “por presión de la casta gerencial que dominaba culturalmente las oficinas norteamericanas instaladas en Miami”. “Mi expulsión no incluyó ningún acuerdo económico de las cifras que me debían, pues se pretendió reducir mis acreencias al 39% del total. El equipo legal de Patagon decidió atacarme en las cortes de Nueva York, asumiendo que yo no iría a rifar mi reputación. En abril 2001, armé mi equipo legal para el combate en Argentina. Cuando me enteré que el enemigo extendía su guerra a Nueva York, llamé al ultra macriísta Juan E. Curutchet, por entonces menemista, para que me ayudara a litigar en los Estados Unidos. Viajamos a Estados Unidos, elegimos un abogado local y comenzamos a organizar la defensa mientras diseñábamos una verdadera blitzkrieg laboral en Buenos Aires”, relata.

“El enemigo, al ver para ellos la insólita decisión que adopté, decidió abrir otro frente adicional en Miami, imputándome daños a la compañía. Viajamos con Curutchet a Miami. En enero 2002 el juez de Miami reputó como frívola la demanda de Patagon en mi contra y la descartó. Ganábamos sin excepciones y ventilábamos la prueba en los juzgados laborales de Argentina. El 1 de mayo de 2002, el juez de Nueva York falla a mi favor”, enumera Maslaton. En consecuencia del fallo de Nueva York, la Justicia ordenó el embargo de todas las cuentas de Patagon.

El abogado reveló que “el enemigo le envió negociadores por fuera de la formalidad”. En cuanto al dinero, Carlos obtuvo “lo que le correspondía por la venta accionaria de la empresa más la recuperación de los gatos del juicio”. “Nunca pretendí más que eso. Lo demás, fue diversión gratis. A mí el máximo favor que pueden hacerme es llevarme a la guerra”, le respondió a un usuario a través de Twitter.

En el último tiempo, Maslatón se generó una reputación de gran polemista. En redes sociales se lo ha homenajeado y parodeado por sus histriónicos comentarios sobre la política local e internacional.

“Un grupo de gerentes mediocres, de tercera generación de ingresantes a la empresa, no soportaban mi trabajo que se despegaba en varias áreas y en todos los países ni que yo tenía el sueldo más alto ni que me oponía a las estupideces que hacían y proyectaban. Los que me declararon la guerra interna eran gerentes gringos sin valores suficientes como para derrotar a un combatiente como yo que va hasta la muerte y pelea hasta el final”, ensalza.

La historia concluyó 13 años después, cuando Wenceslao Casares lo llamó para trabajar en Xapo. “Cesé recientemente pero sigo en contacto frecuente con él”, revela. Wenceslao Casares, tras una serie de experiencias como emprendedor en Wanako Games, Lemon y Bling Nation, entre otros, creó Xapo, un servicio de atesoramiento y billetera virtual de bitcoins que este año atravesó dos rondas de inversión por un total de US$ 40 millones, con aportes de Max Levchin (cofundador de PayPal), Yuri Milner y Jerry Yang (cofundador de Yahoo!), entre otros. Xapo les ofrece a sus clientes almacenar sus claves privadas de Bitcoin en servidores desconectados de Internet y protegidos en bóvedas subterráneas (Vault) con un alto nivel de seguridad y distribuidas en diferentes continentes del mundo.

En agosto 2019 la compañía de criptomonedas Coinbase confirmó que adquirió el negocio de custodia de Xapo, un servicio muy conocido por almacenar bitcoins en bóvedas debajo de montañas suizas. Xapo fue fundada por el emprendedor argentino Wences Caseres y gran parte de su negocio radicaba en almacenar billeteras "frías" de Bitcoin.

Xapo desarrolló en 2014 un sistema de máxima seguridad para el almacenamiento de los bitcoins de sus usuarios; consistente en el resguardo de las claves privadas en bóvedas físicas repartidas por todo el mundo. La compañía desplegó varias instalaciones similares a lo largo y ancho del mundo.

Según la información que se filtró, Coinbase pagó u$s 55 millones por el servicio de Xapo y, como resultado, ahora tiene más de u$s 7.000 millones de valor en criptomonedas bajo su control. Casares dijo que otras compañías realizaron mayores ofertas por la compra del negocio de custodia de Xapo, pero aquellas empresas flaqueaban en la seguridad o en las credenciales regulatorias necesarias para ser aceptados como clientes de Xapo. Se cree que una de esas empresas es el gigante Fidelity.

Casares primero vendió el banco online Patagon por u$s 750 millones, la billetera virtual Lemon por US$ 50 millones y ahora una parte de Xapo, dedicado a las criptomonedas, por otra cifra millonaria.



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