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ARSAT –SG1: el nuevo satélite argentino conectará a 200.000 hogares rurales

Fue confirmada la segunda generación de satélites de telecomunicaciones. Será lanzado en 2023. Cuáles serán sus otros diferenciales.

18 de Septiembre 2020
ARSAT –SG1: el nuevo satélite argentino conectará a 200.000 hogares rurales

Luego del exitoso lanzamiento de los satélites Saocom A1 y Saocom B1, los científicos aeroespaciales argentinos revalidaron su calidad y consiguieron algo impensado hace algunos años: la confirmación del desarrollo de la segunda generación de satélites de telecomunicaciones.

El presidente de Arsat, Pablo Tognetti, adelantó que el nuevo satélite será lanzado en 2023.

Se trata del ARSAT-SG1, que estará provisto de tecnología de punta y tendrá la chance de conectar a unos 200.000 hogares rurales.

El nuevo dispositivo intentará mejorar aún más la comunicación en localidades rurales, mediante avances en telefonía celular o navegación web.

El desarrollo del nuevo satélite fue anunciado junto al Plan Conectar 2020-2023, que requerirá una inversión de $ 37.900 millones y potenciará la estructura de comunicaciones.

El Plan incluye otras iniciativas lideradas por Arsat, como el avance de la Red Federal de Fibra Óptica, la Televisión Digital Abierta y un centro nacional de datos.

Si bien el crédito internacional que habilitará el inicio formal de las operaciones se encuentra en proceso, los científicos trabajan ya con INVAP, la empresa estatal de alta tecnología ubicada en Rio Negro.

“Se firmará el contrato antes de fin de mes. Teníamos buenos síntomas porque veníamos hablando el tema desde hace tiempo y preparando los alcances de la misión”, anticipó Tognetti.

ARSAT-SG1 será una especia de upgrade del fallido ARSAT 3, es decir, será un satélite “recargado” con tres avances fundamentales respecto a sus predecesores, el ARSAT 1 y el ARSAT 2, lanzados en 2014 y 2015, respectivamente.

El ejecutivo confirmó que “la propulsión” del nuevo prototipo representará la novedad más importante.

“Aquellos se valían de la propulsión química para ir de la órbita intermedia, donde normalmente los ubica el lanzador, hasta los 36.000 kilómetros de altura de su posición final, donde puede girar en forma sincronizada con la Tierra. En este caso, ese viaje lo cubrirá con propulsión eléctrica”, precisó

El pasado

Años atrás, cada satélite pesaba unos 3.000 kilos, a raíz que la mitad de ese peso era el combustible.

Este nuevo ARSAT-SG1 utilizará paneles solares y un propulsor iónico. Si bien será más lento para ubicarse en la órbita geostacionaria, trayecto que demora meses, ese espacio libre podrá aprovecharse con una mayor carga útil.

El SG1, con solo 1.800 kilos, tendrá más del doble de capacidad de transmisión”, explicó Tognetti.

   Pablo Tognetti, presidente de Arsat

Los satélites convencionales poseen un haz grande que abarca una gran superficie de territorio, un haz del ARSAT 2 cubre casi toda Sudamérica y otro América del Norte”, precisó.

“Este es multihaz, cuenta con unos 30 que cubren unos 400 0 500 kilómetros de diámetro, como círculos que abarcan la Argentina y países limítrofes, y al reutilizar la frecuencia que usa multiplica su rendimiento”, añadió.

La carga útil que poseerá el Arsat-SG1 incluirá mayor cantidad de industria nacional. De este modo, las partes más importantes, la propulsión, el sistema de control, electrónica y software se desarrollarán e integrarán en el país.

Presupuesto

Se estima que la inversión total del satélite rondará los $ 10.000 millones, cifra que representa la mitad de los fondos totales del programa.

El proyecto contempla también la adquisición de los materiales importados y el costoso operativo de lanzamiento.

“Nos planteamos llevar conectividad a precios asequibles a 200.000 hogares rurales. Conectividad implica internet de calidad y la combinación de diversas tecnologías, de acuerdo a cada comunidad. En algunos casos será compartida, en otros se podrá instalar un router de potencia para que se conecten bastantes personas simultáneamente y en otros casos se podrá disponer una torre”, remarcó Tognetti.

El científico precisó que deberán llegar con banda ancha satelital de alta calidad a esas zonas que no son atractivas desde el punto de visto económico, porque siempre es más negocio estar donde hay mucha densidad de clientes.

Se trata de zonas donde la gente casi no tiene acceso. “No pensamos en 5G, aunque llegado el caso, una torre con acceso a 4G podría llegar a reconvertirse a 5G, pero por ahora esa no es la necesidad”, avizoró.

Otro tema que intentará conseguir el satélite será potenciar la venta de la capacidad satelital, una inestimable fuente para generar dólares.

Los satélites ARSAT-1 y ARSAT-2 operan actualmente con un grado de ocupación de más de 85% y 88% respectivamente, y particularmente en el caso de ARSAT-2, exportando servicios de valor agregado a otros países.



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